Alopecia femenina: causas y tratamientos

La pérdida de cabello es una de las principales preocupaciones estéticas, tanto para hombres como para mujeres, y puede estar asociada tanto a factores exógenos, que son causas externas al cuerpo, como endógenos, aquellos generados por el propio organismo.
Sin embargo, independientemente del motivo, sentir que el cuero cabelludo se está haciendo más visible puede ser avasallador para la autoestima femenina y masculina y por eso, lo más normal es que la persona afectada busque una solución rápida al problema. Sin embargo, antes de optar por un tratamiento es necesario identificar el origen del problema para determinar el tratamiento más adecuado para cada caso.

En el caso de las mujeres, la alopecia femenina puede relacionarse principalmente con factores genéticos, hormonales, nutricionales, emocionales o bien por factores ambientales o exógenos. Conocer cada una de ellos nos ayudará a evitar y/o revertir la pérdida de cabello.

  • Factores genéticos:  La alopecia androgénica es la calvicie determinada por patrones genéticos, es decir, es una condición heredada del padre o de la madre, o incluso de ambos. Este tipo de calvicie se manifiesta generalmente de manera progresiva.
  • Factores hormonales: Se trata de un trastorno de los niveles de hormonas que puede o no estar relacionado con características genéticas. En este apartado podemos incluir la pérdida de cabello relacionada con el embarazo y período posparto, con problemas de la tiroides, ovario poliquístico, etc.
  • Factores nutricionales: Las deficiencias nutricionales son importantes causas de caída y debilidad del cabello. Entre ellas, se destacan la anemia, que es la disminución de hierro en el torrente sanguíneo, y la carencia de vitaminas y de minerales, indispensables para que los nuevos pelos nazcan, crezcan y se mantengan el tiempo necesario en el bulbo capilar.
  • Factores emocionales: Cuando estamos psicológicamente afectados nuestro cuerpo se reciente. Podemos observar variaciones del apetito o del nivel de energía entre otras manifestaciones orgánicas, que involucran un mal funcionamiento general del cuerpo que pueden contribuir con la pérdida de cabello.
  • Factores ambientales o exógenos: De las causas enumeradas hasta ahora, observe que todas ellas describen alteraciones internas del organismo, pero existen villanos que causan la temida alopecia femenina pero que no están relacionados a factores endógenos. Una inflamación del cuero cabelludo ocasionada por productos inadecuados, exceso de tintes, uso excesivo de calor (por secador o plancha), o aún un estrés físico, como por ejemplo, hacer una coleta muy apretada, son factores exógenos que contribuyen al surgimiento de la alopecia femenina.

Conocer las causas de la pérdida de cabello nos ayudará a optar por el tratamiento más adecuado, por eso os invitamos a conocer los principales tratamientos disponibles para la alopecia femenina.

Tratamientos para la alopecia femenina

Hay numerosas intervenciones accesibles, específicas para cada situación, que pueden asociarse a un mejor resultado. Aquí se enumeran algunos de los tratamientos disponibles en la actualidad:

  • Tratamiento Antiqueda: Las nuevas tecnologías, aplicadas a los tratamientos cosméticos,  aumentan en hasta un 60% el número de folículos disminuyendo de forma considerable el riesgo de caída capilar, y lo mejor, estos tratamientos pueden ser usados como prevención. Existen líneas de productos capilares entre los cuales podemos citar el minoxidil, finasteride, champú de ortiga o con ketoconazol, etc., que poseen fórmulas con eficacia comprobada por pruebas de laboratorio y que  son una excelente arma contra la tan temida alopecia femenina.
  • Suplementación nutricional: Como la deficiencia de nutrientes, vitaminas, proteínas y minerales está íntimamente ligada a la caída del cabello, es importante el uso de estos compuestos para disminuir las posibles deficiencias del organismo.
  • Estimulación eléctrica: Es una tecnología innovadora que estimula el cuero cabelludo por medio de un láser de baja potencia, permitiendo la infusión de medicamentos, sin necesidad de la inyección de las sustancias. La electroestimulación también aumenta la circulación local, facilitando, además de la penetración de los medicamentos, el suministro de oxígeno y de nutrientes provenientes del torrente sanguíneo hacia el lugar afectado. Los efectos esperados son el retraso o incluso la reversión del proceso de calvicie.
  • Micropigmentación capilar: Se trata de un método definitivo, pero que no disminuye o cesa la caída. Como el nombre sugiere, lo que ocurre es una coloración de la piel, que camufla la calvicie, oscureciendo el cuero cabelludo por medio de la aplicación de pigmentos específicos, que producen la ilusión de mayor cantidad de hilos capilares.
  • Injerto capilar: Usualmente, esta no es la primera opción de tratamiento. Cuando algunos o todos los otros métodos posibles ya se han realizado sin resultados suficientes, se puede optar por el injerto capilar. Se trata de una solución definitiva cuyas principales técnicas son FUSS y FUE. La primera consiste en retirar una tira de cuero cabelludo de la nuca que se implantará, previa clasificación según el número de cabello que tienen, en las zonas que se quiera recuperar el cabello, mientras que con la técnica FUE no se extrae una tira sino que se extrae unidades foliculares de una a una para trasplantarlos posteriormente al área afectada por la calvicie.
    Cuando el procedimiento es exitoso, los pelos crecen como antes de la caída, de manera sana y natural.
  • Las prótesis capilares: Finalmente esta es una buena alternativa para aquellas personas que, por algún motivo, no pueden ser sometidas a la cirugía de trasplante y de reducción del cuero cabelludo – o simplemente que optan por un procedimiento no invasivo.

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