La hormona masculina, la genética y la falta de vitaminas favorecen la calvicie

Es más común ver a hombres con alopecia que a mujeres calvas, sin embargo la caída de cabello afecta  tanto a los hombres como a las mujeres. Varios factores pueden desencadenar el problema de alopecia, de genética al embarazo, pasando por falta de nutrientes en la alimentación, alteraciones en la tiroides y enfermedades autoinmunes.

Tratamientos para la alopecia

La calvicie – cuyo nombre médico es alopecia androgénica – se trata de una manifestación fisiológica que ocurre principalmente en personas con una predisposición.

La alopecia es más frecuente entre los hombres porque la testosterona (hormona masculina) es una de las responsables de la caída del cabello.

Para saber si la caída de cabello es normal, en otras palabras, para saber si una persona sufre algún tipo de alopecia el consejo es: comparar el grosor de los pelos situados en la parte frontal de la cabeza con los que están situados detrás de la cabeza. Si los pelos “frontales” son más finos, es señal de que el pelo está empezando a morir y la calvicie está llegando. En ese momento es recomendable iniciar un tratamiento para recuperar la salud del pelo y frenar el avance de la alopecia. Esperar solo dificultaría la recuperación del pelo.

El pelo crece a una velocidad aproximada de 0,3 mm por día. En un mes, alcanza en promedio 1 cm. Y el corte no influye en la caída. Desde que nacen en el bulbo, hasta que surgen del exterior del cuero cabelludo, las células del cabello pasan por grandes cambios en su forma y composición química. Aunque se ha de tener en cuenta que el crecimiento del pelo no es un proceso continuo. Cada pelo sano crece a lo largo de unos 4 a 6 años, posteriormente el crecimiento se interrumpe y luego el pelo se cae. En su lugar, comienza a nacer un nuevo pelo sano y el ciclo se repite. Esto hace que los hilos estén siempre en diferentes fases de desarrollo. Por lo tanto, la pérdida diaria de algunos a diario se considera normal.

Cómo ocurre la alopecia

En las personas con tendencia genéticas a la alopecia, el proceso de la calvicie comienza cuando la hormona masculina sufre la acción de una enzima (la 5-alfa-reductasa) y se transforma en DHT (dihidrotestosterona).

La hormona DHT actúa dentro de los folículos, desencadenando la muerte de las células que producen los pelos. Los folículos comienzan entonces a cerrarse y disminuir la producción progresivamente. Los pelos de los laterales y detrás de la cabeza difícilmente caen porque los folículos de esas regiones no producen tal enzima.

Tratamientos para la alopecia

El medicamento finasterida es el más utilizado y fundamental para interrumpir la caída del cabello. Este bloquea la acción del 5-alfa-reductasa, impidiendo la evolución de la calvicie. Este tratamiento esta indicado principalmente para hombres porque es una droga teratogénica, es decir, altera la formación del feto en caso de embarazo. Los médicos sólo pueden recomendarlo para las mujeres en la menopausia, laqueadas o que ya no tienen el útero. En función de la causa y tipo de alopecia, se puede optar por unos tratamientos u otros. Vemos los tratamientos más efectivos y comunes:

1 – Láser: La aplicación láser de baja potencia, mejora la irrigación del folículo y nutre los pelos. Cuanto mayor es la vasodilatación, más sangre llega en el folículo. No existe comprobación científica de que el láser de baja potencia mejore la calvicie.

2 – Implante: Es una opción principalmente para quien todavía tiene pelos en la parte de detrás de la cabeza, dado que ese pelo servirá como donante para realizar el implante. El pelo se retira de esa región y es implantado en el folículo del área calva. El que recurre al implante debe tener en cuenta que es importante continuar haciendo tratamiento para evitar la caída de los pelos restantes.

3 – Loción capilar: Tiene una acción de vasodilatadora favoreciendo el crecimiento de los cabellos. El tratamiento se aplica directamente en la parte afectada por la alopecia.

4 – Interlace: es una técnica de entrelazado de pelos como si se tratara de una malla de pelo. Suele causar mal olor y no se vuelve natural. Es una opción estética, no un tratamiento.

5 – Champus antiqueda: Los champús ayudan a evitar la caída del cabello y fortalecer los mismos, sin embargo, en los casos de alopecia avanzada o calvicio no ayudan. Los champús anticaída están especialmente recomendados para las caídas estacionales u otras que no se relacionan con la alopecia.

De acuerdo con los especialista, los hombres completamente calvos deben lavarse la cabeza todos los días con jabón suave. La calva deja de ser un cuero cabelludo y se transforma en una piel común, por eso también exige cuidados. Además, es importante utilizar siempre protector solar.

Si tienes algún problema de alopecia, consulta aquí otros tratamientos para la calvicie.

 

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